miércoles, 11 de septiembre de 2013
martes, 10 de septiembre de 2013
lunes, 9 de septiembre de 2013
Pobres, sí; chivatos, no
La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha creado un buzón en Internet para que la gente denuncie a personas que están cobrando fraudulentamente el desempleo.
Báñez, escucha: somos un pueblo de honor, no de chivatos. La ministra
de Empleo, Fátima Báñez, ha creado un buzón en Internet para que la
gente denuncie a personas que están cobrando fraudulentamente el
desempleo. Las redes sociales y algunas televisiones se le han echado
encima. Pobres, sí; chivatos, no. La Sexta aprovechó la iniciativa de la
ministra para sacar su cámara a la calle. “¿Yo? ¿Hacer yo su trabajo a
la policía? ¿Un chivato yo?”, respondía un ciudadano a la cadena
televisiva. En las páginas de Internet la misma profunda reflexión:
“Báñez quiere volver a los chivatazos franquistas”, “¿denunciar a una
persona por completar su sueldo?”, resumía otra.
La delación está muy mal vista, probablemente porque la Formación del Espíritu Nacional pesa aún más que la democrática. Casi 40 años después, inconscientemente, somos incapaces de distinguir entre la denuncia al vecino por tener una multicopista clandestina y la denuncia al vecino que pega a su mujer —“cosas de parejas”—.
El hambre de libertad se extiende a no limitar la juerga nocturna al aire libre o a tirar la colilla al asfalto en lugar de ponerla en el cenicero del coche. El cumplimiento del orden corresponde a las fuerzas represivas, aunque el delincuente esté saqueando las arcas de la Seguridad Social y que, por tanto, luego se refleje en el recorte de pensiones o de maestros. El buzón de denuncias de la Báñez triunfó sobre la noticia de eficacia que quería dar: el desmantelamiento en seis meses de 2.000 empresas ficticias y de 60.000 fraudulentos beneficiarios del desempleo. No fue el mejor día de su asesor de comunicación.
En el informativo de mediodía, Antena 3 realizaba otra de estas encuestas que ayudan a creer en el pueblo español. En esta ocasión la gente llana contestaba a la denuncia de Greenpeace sobre el exceso inmobiliario de la costa española, especialmente la mediterránea. “¿Mucho?”, decía una mujer en el paseo marítimo de Calpe. “Cuanto más, mejor, así me podré comprar un apartamentito”. El resultado era unánime: “Más trabajo, más barato y más donde elegir”, decía otra a la que no le molestaban las gigantescas torres que acechaban el trocito de arena y agua. No tenemos remedio. Se entiende por qué unos tienen a Batman y otros, a Torrente.
La delación está muy mal vista, probablemente porque la Formación del Espíritu Nacional pesa aún más que la democrática. Casi 40 años después, inconscientemente, somos incapaces de distinguir entre la denuncia al vecino por tener una multicopista clandestina y la denuncia al vecino que pega a su mujer —“cosas de parejas”—.
El hambre de libertad se extiende a no limitar la juerga nocturna al aire libre o a tirar la colilla al asfalto en lugar de ponerla en el cenicero del coche. El cumplimiento del orden corresponde a las fuerzas represivas, aunque el delincuente esté saqueando las arcas de la Seguridad Social y que, por tanto, luego se refleje en el recorte de pensiones o de maestros. El buzón de denuncias de la Báñez triunfó sobre la noticia de eficacia que quería dar: el desmantelamiento en seis meses de 2.000 empresas ficticias y de 60.000 fraudulentos beneficiarios del desempleo. No fue el mejor día de su asesor de comunicación.
En el informativo de mediodía, Antena 3 realizaba otra de estas encuestas que ayudan a creer en el pueblo español. En esta ocasión la gente llana contestaba a la denuncia de Greenpeace sobre el exceso inmobiliario de la costa española, especialmente la mediterránea. “¿Mucho?”, decía una mujer en el paseo marítimo de Calpe. “Cuanto más, mejor, así me podré comprar un apartamentito”. El resultado era unánime: “Más trabajo, más barato y más donde elegir”, decía otra a la que no le molestaban las gigantescas torres que acechaban el trocito de arena y agua. No tenemos remedio. Se entiende por qué unos tienen a Batman y otros, a Torrente.
jueves, 22 de agosto de 2013
miércoles, 21 de agosto de 2013
lunes, 12 de agosto de 2013
domingo, 11 de agosto de 2013
venres 2 de agosto de 2013
CCOO rexeita o anteproxecto de Lei de racionalización do sector público galego
- O borrador aprobado onte na Comisión de persoal da Xunta, co voto en contra de CCOO, pretende reducir o número de entes e organismos públicos a custa de menoscabar a súa autonomía e funcións
Comisións Obreiras (CCOO)
rexeita o anteproxecto de Lei de racionalización do sector público
galego que pretende aprobar a Xunta de Galicia e que foi rexeitado xa
onte por CCOO, UGT e CIG na Comisión de Persoal.
O ISSGA é un dos organismos afectados
"O proxecto da Xunta liquida o ISSGA e desvirtúa o IGE"
CCOO rexeita unha norma que só aplica
criterios cuantitativos para reducir o número de entes e organismos do
sector público autonómico, a custa de menoscabar a súa autonomía e
funcións ao tempo que incrementa o control político sobre eles.
A Comisión de Persoal foi o «único ámbito no que se nos deu información ao respecto a pesar de se tratar dunha norma horizontal», denuncia CCOO. O sindicato matén que o proxecto da Xunta vulnera os acordos acadados no diálogo social, tanto no que atinxe á composición dos organismos de participación institucional como no relativo ao desenvolvemento da lei.
Finalmente, CCOO denuncia que o proxecto da Xunta vulnera o espírito co que os axentes económicos e sociais construíron xunto coa Administración o Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (ISSGA). O sindicato considera que a proposta do Goberno galego pretende «liquidar» o ISSGA, ademais de desnaturalizar o Instituto Galego de Estadística, xa a súa función e autonomía como instrumento estatístico da comunidade acaban diluíndose noutras simplemente administrativas.
A Comisión de Persoal foi o «único ámbito no que se nos deu información ao respecto a pesar de se tratar dunha norma horizontal», denuncia CCOO. O sindicato matén que o proxecto da Xunta vulnera os acordos acadados no diálogo social, tanto no que atinxe á composición dos organismos de participación institucional como no relativo ao desenvolvemento da lei.
Finalmente, CCOO denuncia que o proxecto da Xunta vulnera o espírito co que os axentes económicos e sociais construíron xunto coa Administración o Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (ISSGA). O sindicato considera que a proposta do Goberno galego pretende «liquidar» o ISSGA, ademais de desnaturalizar o Instituto Galego de Estadística, xa a súa función e autonomía como instrumento estatístico da comunidade acaban diluíndose noutras simplemente administrativas.
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